La clase trabajadora vuelve a vestirse de luto.
Con profundo dolor y rabia hemos conocido la muerte de Diego González, trabajador de la empresa de áreas verdes Pacific Green, contratista de la Municipalidad de Puente Alto. Obrero de la tercera edad, se quitó la vida tras soportar meses sin recibir el salario que le correspondía por su trabajo.
No estamos ante una tragedia individual. No estamos ante un hecho aislado. Estamos ante un crimen social del capitalismo, un sistema que permite que empresas privadas lucren con la necesidad y la miseria de los trabajadores, mientras las autoridades municipales miran hacia otro lado.
Diego González era un trabajador de la tercera edad. Como miles de trabajadores y trabajadoras del aseo y las áreas verdes municipales, continuó trabajando para sobrevivir en un país donde las pensiones son insuficientes y donde el trabajo subcontratado se ha transformado en sinónimo de precariedad, incertidumbre y abuso. Durante tres meses no recibió su salario. Tres meses sin ingresos para sostener su vida y enfrentar sus necesidades más básicas.
Los responsables tienen nombre y apellido. En primer lugar, la empresa Pacific Green, que incumplió su obligación elemental de pagar oportunamente los salarios de quienes generan su riqueza. Pero también existe una responsabilidad política de quienes han administrado y sostenido este modelo de concesiones y subcontratación municipal, como el ex Alcalde de Puente Alto German Codina , actual delegado presidencial de la Región Metropolitana de Santiago designado por Kast, y ahora el Alcalde Matías Toledo, ex amigo de Boric y ahora amigo de Parisi.
El subcontrato constituye uno de los pilares del modelo de explotación laboral en Chile. Impulsado por la dictadura y preservado por los sucesivos gobiernos de derecha y de la Concertación, ha permitido a empresas privadas y estatales aumentar sus ganancias mediante la fragmentación, precarización y debilitamiento de la organización de los trabajadores. La muerte de Diego González no es un accidente ni una excepción: es la consecuencia de un sistema que pone las ganancias por encima de la vida de quienes producen la riqueza.
Expresamos nuestra solidaridad con la familia, compañeros y compañeras de Diego González, así como con el sindicato de Pacific Green, que hoy se encuentra movilizado enfrentando precisamente estas condiciones de abuso, explotación e indolencia patronal.
Este hecho ocurre cuando está próximo a cumplirse un año de la tragedia obrera de la División El Teniente de Codelco, donde seis trabajadores subcontratados perdieron la vida. A un año de aquella catástrofe, la impunidad sigue intacta. No existen responsables sancionados y las condiciones estructurales que dieron origen a esos hechos permanecen vigentes. Una vez más, son trabajadores subcontratados quienes pagan con su vida las consecuencias de un sistema orientado a maximizar ganancias y reducir costos.
Desde La Voz Obrera sostenemos que la precarización laboral, el subcontrato y la privatización de servicios esenciales no son problemas aislados, sino expresiones de una misma política que favorece a empresas y contratistas a costa de las condiciones de vida de quienes trabajan.
La mejor forma de honrar la memoria de Diego González es organizarse, luchar y exigir el fin de la impunidad patronal, el pago íntegro y oportuno de los salarios y el término de un sistema de subcontratación que durante décadas ha significado abusos, precariedad y sufrimiento para miles de trabajadores y trabajadoras.
Otro crimen del capitalismo ¡Diego González presente!
!Abajo el subcontrato!
¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!
La Voz Obrera Chile, 1 de junio 2026.

